El artista sevillano Fran (1975) canaliza su vínculo más profundo con la creación a través del seudónimo “Bajo”, un homenaje a su padre, cuya memoria continúa guiando su camino.
Su relación con la arcilla comenzó a los diez años, cuando se incorporó —casi por azar— a un taller destinado a adultos. Aquel espacio, que le acogió con naturalidad pese a su corta edad, le reveló la fuerza silenciosa del barro y la manera en que este respondía a sus manos. Allí germinó una conexión que permanecería latente durante años.
Aunque ese impulso creativo quedó en pausa, volvió a despertar con la llegada de una persona decisiva en su vida, un faro que le animó a reencontrarse con sus sueños más íntimos.
Fue entonces cuando el barro se convirtió de nuevo en refugio: un lugar para sanar, expresarse y reconstruirse.
Cada obra de Bajo es el eco material de ese viaje interior: piezas nacidas de la arcilla ancestral que revelan la complejidad de sus emociones. Su trabajo equilibra vulnerabilidad y fuerza, dejando emerger un lenguaje propio que florece desde la autenticidad y convierte la materia en memoria.
Biografía
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Lenguaje artistico
Mi trabajo se desarrolla en el ámbito de la escultura contemporánea, utilizando el barro como un lenguaje esencial. La forma surge del proceso, del gesto y del tiempo, dejando visibles las huellas y las texturas como parte del discurso de la obra.
Mis piezas exploran el vínculo, el origen y la memoria, entendiendo la escultura como un espacio de presencia y de contención. A veces incorporo otros materiales que dialogan con la arcilla y amplían su significado simbólico.















































